Abr 23

Estuve leyendo un diario de mi país y encontré una columna que me pareció muy interesante en la que se dejaba entrever ciertas apreciaciones de personas conocidas en Estados Unidos para ser más claros el conductor de la CNN Lou Dobbs quien acusó al papa de visitar Washington para presionar a favor de la amnistía de los inmigrantes indocumentados y el congresista Tom Tancredo dijo que las declaraciones del papa tienen menos que ver con la predica del evangelio que con el reclutamiento de fieles para la iglesia. Que según el congresista lo del papa no era una predica, sino marketing religioso. Quien dijo que le gustaría saber que parte de su laxa política inmigratoria le parecía tan violenta.

Es bien sabido que muchos hispanos sufren muchas injusticias y actos de violencia a tal punto de ser deportados muchos padres dejando hijos pequeños la gran mayoría de ellos nacidos en Estados Unidos. A demás de los innumerables grupos antiinmigrantes que hacen la vida imposible a todo hispano.

Nadie niega que la gran mayoría de ellos son ilegales que dejaron sus respectivos países en busca de un futuro mejor cosa que en lo particular a mi no me parece para nada ir a realizar trabajos que en muchos casos lo mismo ciudadanos de ahí no desean hacerlo, personas que tienen años viviendo y trabajando siempre con el temor presente que en cualquier momento los agarran y los deportan.

No soy tan religioso que digamos pero esta ves si estoy de acuerdo con el papa al hacer un llamado a los estadounidenses a oponerse a la violencia en todas sus formas contra los inmigrantes.

No se porque a muchas personas les pareció malo las declaraciones del papa, acaso ellos no están de acuerdo en que toda persona tiene derecho a llevar una vida humanitaria y de esta manera puedan vivir dignamente, en que les fastidia o les perjudica que alguien quiera ir a su país a buscar un mejor porvenir. Si es por lo de ilegal, entonces porque no dar facilidades para que regularicen su situación de esta forma existirían menos ilegales. O es que no desean que ningún hispano llegue a su país si es así porque no son más sinceros y lo dicen y cierran sus fronteras.

Esperemos que la visita de Benedicto XVI halla servido de algo para que por fin las autoridades de dicho país pongan fin a tanto maltrato que reciben nuestros hermanos. No les parecería buena la idea de que el papa los visite mas seguido.

SurdoMasb